Acompañamiento
Para parejas
Un embarazo ectópico también puede ser una experiencia profundamente impactante para la pareja.
Es posible que hayas sentido el miedo a perder a la persona que quieres, la incertidumbre de no saber qué iba a ocurrir, la tristeza por la pérdida del embarazo y, al mismo tiempo, la necesidad de mantener la calma para apoyarla.
Aunque el embarazo no haya ocurrido en tu cuerpo, eso no significa que no hayas vivido una pérdida o una experiencia potencialmente traumática.
Cada persona vive esta experiencia de una manera diferente. No todas las parejas atraviesan el duelo de la misma forma, y todas esas maneras de vivirlo son válidas.
También es posible que tú estés afectado
Durante un embarazo ectópico, la atención del equipo de salud se centra, como es lógico, en la persona embarazada: su salud y su seguridad son la prioridad. Sin embargo, esto puede hacer que muchas parejas sientan que sus propias emociones pasan desapercibidas o que «no tienen derecho» a sentirse mal. La investigación muestra que las parejas también pueden experimentar un importante impacto emocional tras una pérdida gestacional. Es frecuente experimentar:
- Miedo.
- Tristeza.
- Ansiedad.
- Impotencia.
- Culpa.
- Alivio porque la persona está fuera de peligro.
Cada persona reacciona de manera diferente. Es posible que te identifiques con algunas de estas emociones, con muchas de ellas o con ninguna. Todas estas experiencias pueden formar parte del proceso.
La espera en urgencias y durante la cirugía
Muchas parejas recuerdan este momento como uno de los más difíciles. Esperar sin saber exactamente qué está ocurriendo, no poder entrar a la sala de operaciones o recibir información de forma limitada puede generar una gran sensación de incertidumbre. Durante esas horas es frecuente que aparezcan pensamientos como:
- «¿Y si ocurre una complicación?»
- «¿Y si no sale bien?»
- «¿Y si la pierdo?»
También es frecuente sentir una gran impotencia. Querer ayudar y no poder hacer nada puede ser una de las partes más difíciles de toda la experiencia.
Después, algunas personas recuerdan esos momentos una y otra vez o sienten que reviven la espera. Esto puede formar parte de la manera en que nuestro cerebro procesa experiencias que ha percibido como amenazantes.
Cuando sientes que tienes que ser «el fuerte»
Muchas parejas sienten que deben mantenerse tranquilas para sostener emocionalmente a la otra persona. Es habitual pensar:
- «Ahora no puedo venirme abajo.»
- «Tengo que ser fuerte por los dos.»
- «Ya lloraré más adelante.»
Aunque esta reacción es comprensible, a veces hace que las propias emociones queden en un segundo plano durante semanas o incluso meses.
Apoyar a tu pareja no significa que tengas que dejar de lado lo que tú estás sintiendo. Tú también mereces un espacio para expresar cómo te sientes.
Es posible que cada uno viva el duelo de manera diferente
No todas las personas expresan el dolor de la misma manera. Mientras una persona puede necesitar hablar con frecuencia sobre lo ocurrido, la otra puede preferir guardar silencio o concentrarse en sus actividades cotidianas.
Algunas personas lloran con facilidad. Otras expresan su preocupación ocupándose de aspectos prácticos o intentando resolver problemas.
Estas diferencias no significan que una persona quisiera más el embarazo o que esté sufriendo menos. Cada persona encuentra su propia manera de afrontar la pérdida. Comprender que ambos pueden vivir el duelo de formas distintas puede ayudar a reducir los malentendidos y favorecer el apoyo mutuo.
Cuidar la relación de pareja
Después de un embarazo ectópico, además de cuidar la recuperación física y emocional de cada uno, también puede ser importante cuidar la relación. Es posible que aparezcan malentendidos: quizá una persona sienta que la otra «ya lo ha superado» porque no habla del tema, o quizá alguien interprete el silencio como falta de interés, cuando en realidad es una forma de protegerse del dolor. Intentar comprender que ambos pueden estar sufriendo, aunque lo expresen de manera diferente, puede ayudar a reducir la sensación de distancia. No es necesario sentir exactamente lo mismo para acompañarse mutuamente. A veces basta con preguntar:
- ¿Cómo te sientes hoy?
- ¿Qué necesitas de mí?
- ¿Te gustaría hablar o prefieres que simplemente esté contigo?
Mantener una comunicación abierta y respetar los tiempos de cada uno puede ayudar a afrontar esta experiencia como un equipo.
Crear un recuerdo juntos
No todas las parejas sienten la necesidad de despedirse del embarazo de una forma simbólica. Sin embargo, para algunas personas, realizar un pequeño ritual puede ayudar a reconocer la pérdida, expresar lo que sienten y dar un lugar a esta experiencia dentro de su historia. No tiene que ser algo religioso ni existe una forma «correcta» de hacerlo: lo importante es que tenga un significado especial para vosotros como pareja. Algunas ideas pueden ser:
- Encender una vela y dedicar unos minutos a recordar el embarazo.
- Escribir una carta expresando aquello que os hubiera gustado decir.
- Pintar un cuadro, hacer un dibujo o crear una pequeña obra que represente este momento.
- Plantar un árbol, una flor o una planta como símbolo del embarazo.
- Guardar algunos recuerdos, como la prueba de embarazo, una ecografía (si la hubo), una carta u otro objeto significativo.
- Escribir juntos cómo vivisteis esta experiencia y qué os gustaría recordar con el paso del tiempo.
- Elegir una fecha especial para recordar el embarazo, si sentís que eso os brinda consuelo.
- Si la espiritualidad forma parte de vuestra vida, hacer una oración o participar en una ceremonia.
No todas las parejas encuentran útil realizar un ritual, y eso también es completamente válido. Lo importante no es hacer algo porque «debería hacerse», sino encontrar aquello que tenga sentido para vosotros.
Cómo apoyar sin olvidarte de ti
Muchas personas se concentran tanto en cuidar de su pareja que dejan de lado sus propias necesidades. Sin embargo, cuidar de ti también forma parte del proceso. Puede ayudarte:
- Escuchar sin sentir que debes encontrar una solución.
- Preguntar qué necesita en lugar de asumirlo.
- Acompañarla a las consultas de seguimiento si ella lo desea.
- Ayudar con las tareas cotidianas durante la recuperación.
- Respetar sus tiempos y sus emociones.
- Buscar también momentos para descansar y cuidar de ti.
Recuerda que no tienes que hacerlo todo solo.
¿Cuándo puede ser útil pedir ayuda?
Es posible que esta experiencia deje una huella emocional durante un tiempo. Sin embargo, puede ser recomendable buscar apoyo profesional si:
- La ansiedad o la tristeza siguen siendo muy intensas y no mejoran con el paso de las semanas.
- Revives constantemente lo ocurrido o tienes pesadillas frecuentes.
- Evitas hablar del embarazo o cualquier situación relacionada porque te genera un gran malestar.
- Te resulta difícil retomar tus actividades habituales.
- Sientes que no puedes compartir con nadie cómo te encuentras.
