Embarazo ectópico

Tratamiento

Un embarazo ectópico no puede continuar: no existe forma de trasladarlo al útero. El objetivo del tratamiento es proteger tu salud y, siempre que sea posible, preservar tu fertilidad.

Información sobre este contenido

Elaborado por: Proyecto Faro

Revisión científica: en proceso.

Última revisión: julio de 2026. Próxima revisión: julio de 2028.

Este contenido ha sido elaborado a partir de guías de práctica clínica nacionales e internacionales, revisiones sistemáticas y artículos científicos revisados por pares. La información se revisará periódicamente para garantizar que continúa siendo rigurosa y actualizada.

¿Cómo se trata un embarazo ectópico?

Existen tres opciones principales para tratar un embarazo ectópico.

La elección del tratamiento dependerá de distintos factores, entre ellos:

  • Tu estado general de salud.
  • Los niveles de la hormona del embarazo (β-hCG).
  • El tamaño y la localización del embarazo ectópico.
  • La presencia o no de hemorragia interna.
  • Tus preferencias, siempre que sea seguro tenerlas en cuenta.

El objetivo siempre es ofrecer el tratamiento más seguro y eficaz para cada situación.

Tratamiento quirúrgico

El tratamiento quirúrgico es la opción más consolidada para tratar un embarazo ectópico. Consiste en realizar una intervención para extraer el embarazo ectópico mientras la paciente se encuentra bajo anestesia general.

En la mayoría de los casos, la cirugía se realiza mediante laparoscopia (cirugía mínimamente invasiva o «cirugía por pequeños orificios»). Esta técnica consiste en introducir una cámara a través del ombligo y el instrumental quirúrgico mediante dos pequeñas incisiones en la parte inferior del abdomen. Además, se insufla dióxido de carbono en la cavidad abdominal para mejorar la visualización de los órganos durante la intervención.

Antes de que la laparoscopia estuviera ampliamente disponible, la cirugía se realizaba mediante una laparotomía, una intervención abierta que requiere una incisión más grande en la parte inferior del abdomen, por encima de la línea del bikini. La recuperación tras una laparotomía suele ser más lenta y dolorosa. Actualmente, esta técnica solo es necesaria en algunas situaciones, como cuando existe una hemorragia interna importante o abundante tejido cicatricial (adherencias) que dificulta la laparoscopia.

La cirugía suele ser el tratamiento recomendado cuando los niveles de β-hCG son elevados (por encima de 5.000 mUI/mL), el embarazo ectópico mide más de 35 mm o la ecografía muestra una hemorragia interna significativa. En estas circunstancias, el manejo expectante o el tratamiento médico pueden no ser opciones seguras, ya que la salud de la paciente podría verse comprometida de forma inmediata.

Asimismo, la cirugía también puede ser necesaria cuando el manejo expectante o el tratamiento con metotrexato no han resultado eficaces.

Más acerca del tratamiento quirúrgico:

«El doctor me explicó que mis niveles de β-hCG eran demasiado altos ya que casi alcanzaban los 10.000 y que la mejor opción de tratamiento era que me operaran esa misma noche y quitaran toda la trompa derecha»
Ana

Tratamiento médico con metotrexato

Cuando el embarazo ectópico se diagnostica de forma precoz y no existen signos de rotura o hemorragia interna, puede ser posible tratarlo con metotrexato, un medicamento que detiene el desarrollo del tejido del embarazo para que el organismo lo reabsorba progresivamente.

En muchos casos, este tratamiento permite evitar la cirugía y preservar la trompa de Falopio.

Manejo expectante (observación y seguimiento)

El manejo expectante consiste en observar la evolución del embarazo ectópico mediante controles médicos, sin administrar medicación ni realizar cirugía de forma inmediata.

En algunos casos, el embarazo deja de desarrollarse por sí solo y el organismo lo reabsorbe espontáneamente.

Los estudios muestran que, en personas cuidadosamente seleccionadas y cuyos niveles de β-hCG están disminuyendo, hasta la mitad de los embarazos ectópicos pueden resolverse sin necesidad de tratamiento activo.

Siguiente paso: Recuperación